viernes, 21 de julio de 2017

LA VOZ DEL ÁNGEL. por "Deepak Chopra"

      No nos molesta cambiar una rueda. Hemos oído las anécdotas de coches inmovilizados a media noche en una carretera desierta y solitaria, el conductor desesperado por conseguir ayuda, cuando de pronto se detiene un extraño justo a tiempo. Se cambia la rueda, y el chófer agradecido se siente rescatado, tocado por Dios. Con este disfraz creéis haber visto ángeles, o en la forma de otros benefactores anónimos que llevan cenas de Acción de Gracias a los desamparados y los desesperanzados.
      Podemos ser estos salvadores, pero en general no nos acercamos a vosotros de esa manera. Estos benefactores vienen de Dios, pero en forma más indirecta. Él los envía por "coincidencia". La coincidencia es sólo un fragmento del plan divino que os sorprende. Suponéis que sabéis cómo funciona el mundo, pero, ¿cómo podríais? Con el fin de saber cómo funciona el mundo, tendríais que saber quiénes sois, y eso forma parte del gran olvido.
      ¿Os gustaría saber cómo funciona el mundo?
   Está dispuesto sólo para vosotros. Cada suceso está entretejido en un tapiz cósmico, y cada hilo vibra en respuesta a todos los demás. Dios es la araña benevolente que tejió la tela y la supervisa, y su dedo toca cada una de las diminutas partes. Los ángeles no pueden cantar sin que eso tenga un efecto en vuestra vida; no podéis llorar sin que eso tenga un efecto en la nuestra.
      El todo viviente respira y se mueve en conjunto. Las telas están hechas para capturar su presa.
      ¿Qué pretende atrapar Dios? La imperfección, vosotros llamáis a eso "pecado" o "karma", pero para el creador el único pecado es aquello que no llega a ser perfecto amor y dicha. Su intención es sólo traer perfección.
      Podría decretarla. En otros universos la ha creado sin permitir ninguna desviación. Pero en vuestro universo hay un juego en marcha, y ese juego es el escondite.
      Os escondéis de nuestra perfección, de modo de poder buscarla de nuevo. Este juego comenzó por vuestra propia elección. Olvidasteis vuestra elección, y esto os hace lamentar vuestros pecados y penas. Pero si mirarais hondo en vuestra alma, no aceptarías el juego de ninguna otra manera. ¿Por qué? porque este es el juego que os permite ser el creador: su constante creación en vosotros mismos. En lugar de pintura o arcilla usáis el material de la experiencia.
      La experiencia viene en todas las formas y colores posibles. A vosotros os fascina esto. Os despertáis todos los días sin desear otra cosa. Es por eso que nunca os permitiréis el lujo de la satisfación, al menos por mucho tiempo. En el corazón de cada final está la semilla de un nuevo comienzo. ¿Os dais cuenta de esto? ¿podéis aceptarlo? Si es así, estáis cerca de Dios y sus maneras. Pero a veces tendréis que cambiar vuestras ruedas.

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      Qué tengáis un feliz fin de semana, qué disfrutéis de los buenos momentos que el universo nos regala. Un abrazo y nos vemos muy pronto. Gracias siempre por estar ahí.

UNA ORACIÓN PARA LA SEMANA. por "Anthony de Mello"

      Estando el Maestro haciendo oración, se acercaron a él los discípulos y le dijeron: "Señor, enséñanos a orar". Y él les enseño del siguiente modo:

      "Iban dos hombres paseando por el campo cuando, de pronto, vieron ante ellos a un toro enfurecido. Al instante, se lanzaron hacia la valla más cercana, con el toro pisándoles los talones. Pero no tardaron en darse cuenta de que no iban a conseguir ponerse a salvo, de modo que uno de ellos le gritó al otro: ¡Estamos perdidos! ¡De ésta no salimos! ¡Rápido, di una oración!

      Y el otro le replicó: ¡No he rezado en mi vida y no sé ninguna oración apropiada!

      ¡No importa: el toro nos va a pillar! ¡Cualquier oración servirá!

      ¡Está bien, rezaré la única que recuerdo y que solía rezar mi padre antes de las comidas: Haz, Señor, que sepamos agradecerte lo que vamos a recibir!

      Nada hay que supere la santidad de quienes han aprendido la perfecta aceptación de todo cuanto existe.

      En el juego de naipes que llamamos "vida" cada cual juega lo mejor que sabe las cartas que le han tocado.

      Quienes insisten en querer jugar no las cartas que le han tocado, sino las que creen que debería haberles tocado, ...son los que pierden el juego.

      No se nos pregunta si queremos jugar.
      No es ésa la opción. Tenemos que jugar.
      La opción es: cómo.

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      Muy buenos días, Un farolillo de luz para no estar en la oscuridad. Gracias por estar ahí y...un abrazo. Feliz día.

jueves, 13 de julio de 2017

AUTOLIBERACIÓN INTERIOR. por "Anthony de Mello"

             ODIARSE A SI MISMO

      "En el corazón de cada joven existe un trono que le ha sido usurpado. Cuando se restituya ese trono, el joven estará curado". Hay que aprender sólo porque se quiere aprender, y para ello hay que respetar y salvaguardar la demanda innata de curiosidad del niño. De dentro es de donde viene la demanda. Al niño le gusta la enseñanza, lo que rechaza el niño es el método y la manipulación.

      Al niño se le enseña desde pequeño a odiar su cuerpo. Se le hace avergonzar de ciertas partes de su cuerpo. Y es nuestra cultura quien lo hace. En las tribus no hay problemas de violación ni de infidelidad, porque no existen traumas sexuales.

      "Si no hubiera ley no habría pecado". La ley sólo sirve para las personas programadas, para las libres no. No se puede comenzar la vida con el autodesprecio. Los niños van pasando de una experiencia a otra cuando se sacian de la anterior. Si tú detienes esa experiencia, se la cortas haciéndole creer que es algo malo. No sólo provocas un misterio y rompes una evolución natural, sino que habrás metido en él un miedo a algo que desconoce porque no existe una razón conveniente para hacerlo. Si le dices que está "mal", lo habrás introducido en la ley expulsándolo del paraíso.

      Si yo logro que te odies a ti mismo me será más fácil dominarte, domesticarte y eso es lo que hace nuestra mal llamada "educación". La sociedad te enseña a estar siempre insatisfecho para dominarte y controlarte. Con ello, la sociedad se ha beneficiado, pero ha pagado un precio muy alto: la guerra. Nunca podrás amar a los demás si te detestas a ti mismo. El amor significa no hacer violencia y respetar la libertad. El amor es: yo estoy de tu lado, no estoy en contra de ti".

      El niño crece con la sensación de que los padres están en contra. Si tú no haces violencia al niño, ellos tampoco tienen ganas de ser violentos con nadie. Lo primero para cambiar al niño reprimido es destruir la conciencia, la ley que le impusieron. La conciencia del "bien y del mal" es lo contrario de la concientización. La conciencia o concientización es la sensibilización, la sensibilidad que no necesita la conciencia. Si eres consciente estás despierto y sensible a todo.

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      Os deseo un feliz día y un buen fin de semana, gracias por estar ahí y disfrutéis de los buenos momentos que el universo nos regala. Un abrazo y hasta muy pronto.                                    

viernes, 7 de julio de 2017

EL BURRO QUE NO TENÍA SESO. por "Nazanin Amirian"

      La traición es un acto vil; pero, por su parte, la ingenuidad puede no tener límite. ¿Os acordáis de la fábula del burro sin seso?, contestó el anciano.
      -¿De qué burro habláis?, preguntó el joven rey.
      El viejo sabio le hizo la reverencia y empezó a narrar su historia.

      El gran león, rey de la selva, se había puesto enfermo y cada vez se sentía más debilitado hasta que un día perdió las fuerzas para cazar. Estaba hambriento y su parásito, el chacal, sufría con él. Éste, con angustia, preguntó a su amo:
      -Decidme, Majestad, ¿qué os puede curar?
      -El seso del burro, -contestó el león, con una voz muy débil- sólo el seso del burro.
      En este caso, yo os traeré un burro. Conozco uno que va al lago a beber agua cerca del corral, se alegró el chacal.
      Por la tarde, el chacal se dirigió hacia el corral donde normalmente el burro comía fresca hierba. El burro vio al chacal y éste le preguntó:
      -¿Cómo es que estás tan delgado y pareces tan fatigado, hermano?
      -Mi amo me da poco de comer y me golpea todo el tiempo, contestó el burro.
     -Y tú ¿aguantas ese trato?, fingió estar asombrado el chacal.
      -¿Qué otra cosa puedo hacer? No puedo huir de los seres humanos, dijo con tristeza el burro, moviendo la cabeza.
      El chacal empezó a seducirlo, diciéndole:
    -Si tú quieres, yo puedo enseñarte un lugar donde podrás disfrutar de una vida sin seres humanos. Allí, hay de todo, mucha hierba, abundante agua y además una burra muy hermosa.
      Las palabras del chacal sonaron como música a los oídos del burro.
     Entonces, sin pensarlo dos veces, el burro dijo:
     -Pues, ¿por qué estamos aquí hablando? Tú ve delante y yo seguiré detrás tuyo.
   El chacal corrió hacia el paraje donde el león le esperaba. Cuando el burro estuvo a su alcance, el león hizo un temible rugido y se lanzó sobre él. La enfermedad hizo al león mucho más débil de lo que se había imaginado. Sus garras fallaron. El burro le dio una patada y huyó.
      El chacal preguntó con sorpresa:
     -¿Por qué lo habéis dejado marchar, Majestad?
     El león que se encontraba en un aprieto, pensó: "Si le digo que lo he hecho a propósito, pensará que soy un imbécil. Y si le digo que no tenía fuerzas para matarlo, pensará que estoy muy enfermo y que no valgo para nada". Entonces le contestó:
      -Todo lo que hace un león siempre es correcto. No me hagas ninguna pregunta, pero anda a traérmelo otra vez.
      -Como vos mandéis, Majestad. Volveré enseguida, contestó el chacal y se puso en marcha.
      El burro estaba tan enfadado que cuando vio nuevamente al chacal, le gritó:
     -¡Fuera de mi vista, traidor! Me prometiste la libertad, pero me has tendido una trampa para matarme.
     -Qué estúpido eres, hermano, contestó el chacal. ¿No te había dicho que allí había una burra? En el momento en que te vio, corrió hacia ti para abrazarte, y tú huiste de ella. ¿Es que nunca has visto una burra?
      En realidad, el burro nunca había visto una burra en su vida. Escuchó con resignación los reproches del chacal y dijo:
      -¿De veras que era una burra?, entonces, ¿por qué estamos aquí hablando, hermano? Ve delante y yo te seguiré.
      Y no huyó. Esta vez el león, mejor preparado, se lanzó sobre él y lo mató de un solo zarpazo. Luego, ordenó al chacal:
     -Quédate aquí y cuídamelo. Me voy a lavar en el río y en unos minutos vendré a comerme el seso.
    El hambriento chacal se quedó a solas con la víctima. Miró el cráneo del burro y pensó: "¿ Por qué debo dejarle el seso al león, que sin duda es la mejor parte del burro? Debe ser una delicia. Voy a probarlo".
      Y así, el chacal empezó a probar el seso del burro, y le gustó tanto que se lo comió todo. Cuando el león volvió no había quedado nada del seso.
      -Te lo has comido todo, miserable!, gruñó el león.
      -No me atrevería a hacer algo así, ¡Majestad!, protestó el chacal.
      Entonces, ¿dónde está su seso? O ¿intentas decirme que el burro no tenía seso?, gruñó una vez más el león.
      -Justo esto es lo que intento deciros. Estoy seguro de que no tenía, Señor. Sino, ¿cómo pensáis que el burro iba a creer dos veces el mismo cuento? Evidentemente, el burro no tenía seso.

      Cuando el viejo sabio terminó su relato, el joven rey se quedó pensativo y luego dijo:
      -Sin duda es una fábula para recordar. Sólo una bestia sin sentido común puede ser tan estúpida.
     -Permitidme, Majestad, contradeciros, contestó el anciano. Pensad en la fábula de la mujer que fue devorada por un león.
      ¿De qué fábula se trata?, preguntó el rey.
    El viejo sabio le hizo la reverencia y empezó a narrar su historia.

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      Muchas gracias por estar ahí y desearos un muy buen fin de semana, disfrutad de los buenos momentos que el universo nos regala. gracias y un abrazo. ¡Hasta muy pronto!

UNA FRASE PARA LA SEMANA. de "Gustave Flaubert"

                                   COMIENZA CADA DÍA
                       
                                                       CON UN BUEN PENSAMIENTO.

      Siempre que en mi día a día soy consciente de cuánto me ha sido dado, las innumerables obviedades se convierten en una fuente de
                                            FELICIDAD.

viernes, 30 de junio de 2017

LA VOZ DEL ÁNGEL. por "Deepak Chopra".

      Encontráis lugares en los límites de la sociedad para los viejos, los minusválidos y los dementes. A veces relegáis a vuestros santos a los mismos lugares, pero por ahora dejaremos eso de lado. Dios tiene que preocuparse por los espiritualmente desamparados. No me refiero a los vacíos de espíritu, sino a los llenos. En un mundo que va descendiendo y alejándose de Dios, ¿dónde pondrá Él a quienes le han sido leales? ¿Deben vagar por la faz de la tierra?
      Dios no podía permitirlo, así que tuvo que encontrar un modo de encargarse de los más fieles. De nuevo, podría haber habido opciones. Él podría haber desplegado tal favor por sus santos que la gente se inclinara ante ellos. Pero a causa de la libre voluntad, Dios no podía obligar a nadie a amar a sus santos; había muchos que los perseguirían y los injuriarían. Esto llevó a Dios a decidir dejar que los más ricos de espíritu parecieran absolutamente corrientes al resto de vosotros. Como declara una de vuestras escrituras: "No descuidéis agasajar a los desconocidos, pues de tal modo algunos han agasajado a ángeles sin saberlo".
      Sin duda es así, pero el desconocido en sí no era un ángel, puesto que los ángeles no son de carne y hueso. Lo angélico era el sagrado acto de la hospitalidad: "cualquiera que lleve luz a su mundo se deleita con los ángeles".
      Sin embargo, Dios no podía dejar de lado tan a la ligera a las personas más despiertas. Las puso bajo su gracia de una manera sutil, casi secreta. Les permitió ver no sólo con los ojos del cuerpo y los ojos de la mente aunque estos son también una gracia de Dios, sino con los ojos del alma.
      Entonces les dijo: "Haced aquello que os plazca".
  ¿Son palabras milagrosas? ¿Acaso Dios no deja que todos hagan lo que les plazca? Sí, pero qué diferencia cuando sabes que te lo ha dicho el propio Dios. La voz de Dios se oye dentro de ti cada vez que crees profundamente en los siguientes mandamientos:

                                                        No tengáis miedo.
                                                         Recordad que sois amados.
                                                        Considerad a todos como hijos de Dios;
                                                    esto significa verdaderamente todos.
                                                         Valorad como sagrada cada fibra de la creación.
                                                        No os veáis en el mundo sino ved el mundo en vosotros.

                                                          ******

      Gracias por estar ahí y disfrutad de los buenos momentos que el universo nos regala, un muy buen fin de semana y hasta muy pronto. Un abrazo.      

miércoles, 28 de junio de 2017

EL MONO Y LA TORTUGA. por " Nazanin Amirian"

      A veces la verdad se destapa muy rápido, además uno difícilmente llega a conocer la naturaleza de la gente que le rodea.
      -Cierto, Majestad, dijo el anciano. Normalmente uno no sabe quiénes son sus amigos hasta el día que su fidelidad y honestidad se ponen a prueba. Es lo que nos enseña la fábula del mono y la tortuga.
      -¿Qué fábula es ésa?, preguntó el joven rey.
      El viejo sabio le hizo la reverencia y empezó a narrar su historia.

       El jefe de los monos se había hecho viejo y su sobrino, al que había criado, quería aprovecharse de la situación, apartándole del poder. Por eso el veterano jefe, que temía por su vida, decidió huir. Empezó a construir un nuevo refugio sobre una higuera, que había crecido a poca distancia de la isla. Pasaba sus ratos pensando con tristeza en los desagradecidos miembros de su clan.
      Un día, el viejo rey de los monos estaba sentado encima de una de las ramas de la higuera disfrutando de sus deliciosos higos, cuando de repente, uno de los higos se cayó al agua, produciendo un ruido que encantó al simio. Cada vez lanzaba un higo para volver a oír el sonido que producía al caer al agua. Una tortuga grande, que estaba dentro del agua, cogía los higos que el viejo rey de los monos tiraba, saboreando el gustoso alimento. Después de saciar su hambre, la tortuga levantó la cabeza y dijo:
      -Gracias, Señor, por este manjar- pensando que el rey de los monos tiraba los higos para él.
      El rey mono sonrió al oírle; acepto los agradecimientos y empezó su amistad con la tortuga. El rey sufría de tanta soledad que se alegraba de gozar de cualquier compañía, incluso de la de una presumida tortuga.
      Al día siguiente, la tortuga visitó al mono y éste volvió a ofrecerle higos. Y de esta manera, se convirtieron en inseparables amigos. ¡Como si se tratase de una sola alma ubicada en dos cuerpos! El mono olvidó la tristeza de la traición de su familia, y la tortuga disfrutó de su compañía y de su generosidad. Esta peculiar amistad hizo que el simio ya no echara de menos su isla y la tortuga abandonase por completo a su mujer y a los suyos.
      La compañera de la tortuga se encontraba muy sola y sufría, hacía meses que no tenía noticias de su pareja. La actitud negligente de éste con su familia le molestaba mucho. Así que comentó el problema con su hermana, y ésta, que conocía la historia de la amistad de su cuñado con un mono, le reveló la verdad. Después de llorar e intercambiar ideas, decidieron que la única solución era quitar del medio al mono.
      Ella fingió estar enferma, se metió en cama y pidió a su hermana que mandara un mensaje a su despreocupado marido: ¡Vuelve en seguida. Estoy muy enferma!.
      La tortuga, al recibir el mensaje, decidió regresar a su hogar. Su casa estaba al otro lado de la isla, y antes de ponerse en marcha fue a ver a su amigo mono para despedirse. El viejo mono entristeció al pensar que iba a quedarse otra vez solo. Pero disimuló su pena, le dio un abrazo y le deseó un buen viaje y un pronto regreso.
      Cuando la tortuga volvió a casa, encontró a su mujer en la cama. Al verla se conmovió y con mucho mimo le preguntó:
      -Cariño, ¿qué te pasa?
      pero su mujer no contestó. Ella sólo suspiraba y gemía. Llegó la hermana y lo alarmó.
      -Al parecer, padece una enfermedad muy grave y la única medicina que la puede curar es el corazón de un mono.
      -De acuerdo, pero ¿dónde encuentro yo un corazón de mono?, dijo el esposo.
      -Te hemos llamado para que estés presente en sus últimos momentos, replicó la hermana.
     La pobre tortuga salió de la habitación para pensar y buscar una solución, y de repente ¡zas!, se acordó de su amigo, el rey de los monos. "Si traiciono a mi mejor amigo me convertiré en un canalla, pero si no hago todo lo que pueda para salvar a mi mujer, la perderé para siempre". Tras meditar un buen rato, el amor a su pareja venció a la amistad que le unía con el mono, así que emprendió el viaje hacia la residencia de su amigo.
      El rey mono demostró su entusiasmo al verle:
     -Qué alegría volver a verte! ¿cómo está tu esposa, amigo mío?
     -Ella sigue igual, pero yo te echaba tanto de menos que no podía soportar estar lejos de ti- le respondió la tortuga, muy relajada-. Te pido que vengas a mi casa, porque toda mi familia quiere conocerte y darte las gracias por tu amabilidad. Hay tres cosas que fortalecen una amistad: la primera es fiarse uno del otro, la segunda es comer juntos, y la tercera conocer sus parientes y su lugar. ¿Qué me dices?
      -A mí también me cuesta mucho estar lejos de ti, contestó el simio. Tu amistad me es tan valiosa que estoy dispuesto a ir contigo donde tú me digas. Pero temo que no puedo aceptar tu invitación. ¿Cómo puedo ir a tu casa si no sé nadar?
      -Si no te importa, yo te llevaré sobre mi espalda.
      El anciano mono se dejó seducir. Subió a la espalda de la tortuga y entraron en el mar. Cuando habían cruzado la mitad del camino, la tortuga se detuvo para pensar, " Es muy feo lo que estoy haciendo. Nada en el mundo se merece que por ello se traicione una amistad". El mono se dio cuenta de su indecisión, y la sospecha dominó su corazón. Sin demostrar su perturbación dijo:
      -¿Qué te pasa, amigo? ¿Qué te preocupa?
     -No debo ocultarte la verdad. Mi mujer ésta muy enferma y los médicos han dicho que la única medicina que la puede curar es el corazón de mono, respondió la tortuga.
      El viejo rey enseguida se dio cuenta del peligro que le amenazaba.
    ¡Cómo he podido ser tan ingenuo y meterme en este lío, siendo tan viejo!, pensó, pero guardó la calma.
      -¿Por qué no me lo dijiste antes? -preguntó-, Así habría traído mi corazón conmigo.
      -¿Quieres decir que no lo llevas dentro de tu cuerpo?, preguntó sorprendida la tortuga.
      -¡Claro que no! ¿No sabías que nosotros los monos dejamos nuestros corazones en casa cuando viajamos? -dijo el viejo riendo-. Pero si realmente lo necesitas, volvamos, y con mucho gusto te lo daré. Al fin y al cabo somos amigos, ¿no?
      La tortuga se alegró muchísimo. Inmediatamente dieron marcha atrás en dirección al árbol donde el mono habitaba. En el momento que llegaron, el rey de los monos saltó a tierra y se agarró a la primera rama que pudo alcanzar. Luego, se puso cómodo y empezó a arrancar higos como si nada hubiera ocurrido.
      La tortuga, impaciente, empezó a perder los nervios:
      -De prisa, amigo. Coge tu corazón y vámonos.
     Pero el viejo rey le contestó:
      -¿Me has tomado por un imbécil como tú mismo o qué? ¿Por qué debo recoger mi corazón, si lo llevo dentro de mi cuerpo como todo el mundo?
      Puedes estar seguro de que yo nunca más volveré a cruzar el mar con un amigo como tú.
      Así, la tortuga regresó con su familia, perdiendo el corazón del mono y su amistad.

      Cuando el viejo sabio terminó su relato, el joven rey se quedó pensativo y luego dijo:
       -Es una historia que merece ser recordada siempre. La verdad es que la traición de la tortuga carece de importancia; lo único que veo es que ha demostrado su ingenuidad por dejar al mono escapar de tal modo.
      -No, Majestad. La traición es un acto vil; pero, por su parte, la ingenuidad puede no tener límite. ¿Os acordáis de la fábula del burro sin seso?, contestó el anciano.
      ¿De qué burro habláis?, preguntó el joven rey.
     El viejo sabio le hizo la reverencia y empezó a narrar su historia.

                                                                    ******

      Os deseo un feliz día, gracias por estar ahí y nos vemos pronto, disfrutad de los buenos momentos el universo nos regala. Un abrazo.