El agua fuerte refina el oro, pero podrá destruir la lentejuela.
Así es, Majestad. El verdadero amor y la verdadera amistad se encuentran en los hechos no en las palabras, como podéis ver en la fábula de las palomas y el ratón.
¡Qué fábula es ésa?, preguntó el joven rey.
El viejo sabio le hizo la reverencia y empezó a narrar su historia.
Un hermoso cuervo había anidado en la cima de un alto árbol. Desde su observatorio privilegiado podía controlar todo, absolutamente todo cuanto ocurría a su alrededor.
Una agradable mañana de primavera, le despertó un extraño ruido. Era de un horrible ser, que andaba sobre las dos patas traseras y olía a maldad y perversidad. El cuervo, con mucho cuidado intentó no hacer ruido para no llamar la atención del extraño y poder ver qué pretendía hacer.
El cazador, sin saber que era vigilado por cientos de ojos preocupados, extendió la red, esparció un puñado de arroz y se escondió tras un árbol esperando a que cayera algún desgraciado pájaro en la trampa. Todos los habitantes voladores de la zona se dieron cuenta del peligro y no salieron de su refugio.
Justo en esos momentos, una bandada de palomas, dirigidas por su líder, llamada Cuello Dorado, pasaba por allí, y al ver los granos de arroz, pidieron permiso a su guía para aterrizar; tras recibir su señal de conformidad, bajaron posándose en la trampa.
Tardaron unos segundos en reaccionar. Luego el pánico se apoderó de todas ellas, que empezaron a aletear histéricamente, pensando que así podrían liberarse de la red. Pero allí estaba Cuello Dorado para tranquilizarlas y buscar una solución:
¡Dejad de llorar de una vez!, ordenó con firmeza. Tengo una solución, que si me hacéis caso podremos salir vivas de aquí. Cuando os diga, todas juntas aletearemos a la vez para levantar la red.
¡De acuerdo?, y al no oír ninguna objeción, ordenó: ¡Ahora!
Ante la desesperación del cazador, que salió corriendo tras ellas, levantaron la red y ascendieron hacia el cielo. Era un espectáculo único y conmovedor. El cuervo, testigo de todo lo ocurrido, pensó: "Eso podía haberme ocurrido a mí. Lo mejor será que vaya detrás de ellas para ver cómo termina la odisea de las inteligentes palomas. Siempre viene bien conocer las experiencias de los demás". Cuello Dorado, al ver que aquel ser de dos piernas aún les perseguía, ordenó:
¡Vamos, más rápido. Debemos alejarnos de aquí e ir hacía aquella montaña arbolada. Allí tengo un amigo, el ratoncito, que nos puede ayudar a liberarnos de esta maldita red.
Al cazador ya no le quedaba más aliento. Cansado, frustrado y estupefacto, cayó sobre el verde césped del bosque para descansar y recuperar fuerzas antes de regresar a su casa.
Cuello Dorado, al ver que el cazador dejó de perseguirlas, felicitó a sus compañeras por el gran esfuerzo realizado, y les pidió que empezaran a descender, pues ya estaban cerca de la morada del ratoncito. Una vez posadas sobre tierra firme, la líder de la bandada llamó a su amigo:
¡Ratoncito, ratoncito, soy yo, Cuello Dorado!
El ratoncito, que era muy precavido y había vivido difíciles momentos durante su larga vida, había hecho una discreta madriguera, tipo búnquer, en el seno de la colina, con cien agujeros de salida y entrada. Al reconocer la voz de su vieja amiga, se alegró tanto que no sabía por cual de los agujeros salir, y dar un abrazo a Cuello Dorado.
El reflejo de la luz del sol, en un principio, no le dejó ver aquella asombrosa e inédita escena. Necesitó unos segundos para reaccionar. Frotó los pequeños y brillantes ojos, y se acercó a la red con mucha cautela. ¡No lo podía creer! Allí estaban decenas de palomas, junto con su querida amiga. No podía contener las lágrimas.
Pero, ¿qué ha pasado? ¿Quién diablos os ha metido entre las rejas de esta maldita tela?
Y su amiga, emocionada, le contó lo sucedido, autoculpándose de ser la responsable de haber dirigido a sus compañeras hacía la trampa.
¿Sabes? Yo vi las semillas, pero no la red.
El ratoncito, sin perder el tiempo se puso a morder los hilos del lado donde estaba Cuello Dorado.
¡No! Por favor, libera primero a mis amigas, dijo la paloma a su salvador. Pero éste, ignorando la petición de ella, siguió con su trabajo. La paloma volvió a pedirle una vez más que primero diera la libertad a las demás aves.
Pero, parece que tú no te quieras a ti misma, ¿eh?, dijo con asombro el ratón, y continuó. La primera en salir de la red debe ser la jefa.
-No lo entiendes- contestó Cuello Dorado-. He sido yo quien las llevó hacía la trampa, confiaron en mí y por tanto es mi deber sacarlas de ella. Además, si me desatas primero, es posible que te canses y dejes de seguir mordiendo la red. En cambio, si las sacas a ellas primero, sé que me liberarás aunque estés exhausto.
Eres genial, amiga mía, exclamó el ratoncito, haré lo que tú me digas. Y orgulloso de tener a aquella ave como amiga, siguió con más energía su faena hasta que la última paloma pudo disfrutar de la libertad recuperada.
-Nunca te olvidaremos, buen amigo- dijo Cuello Dorado, dando un abrazo al ratoncito- sabes que si necesitas algo, sólo tienes que decírmelo. Ahora tenemos que regresar a casa y descansar. Hasta siempre, Ratoncito. Y desaparecieron como una nube blanca en el cielo azul.
Cuando el viejo sabio terminó su relato, el joven rey se quedó pensativo y luego dijo:
-Hay una gran moraleja en tu relato. Eso demuestra lo valioso que es tener amigos verdaderos.
-Así es, Majestad, respondió el anciano. No hay nada en el mundo más dulce que disfrutar de la compañía de buena gente. ¿Conocéis la historia de la gacela atrapada?
-¿Qué gacela?, preguntó el joven rey.
El viejo sabio le hizo la reverencia y empezó a narrar su historia.
******
Qué disfrutéis de los momentos que el universo nos regala y nunca os falte luz en el farolillo para seguir por el sendero de vuestra vida. Un abrazo y hasta muy pronto.
lunes, 21 de agosto de 2017
UNA ORACIÓN PARA LA SEMANA. por "Anthony de Mello"
¡Escucha! Oye el canto del pájaro,
el viento entre los árboles,
el estruendo del océano...;
mira un árbol, una hoja que cae o una flor,
como si fuera la primera vez.
Puede que, de pronto,
entres en contacto con la Realidad,
con ese Paraíso del que
nos ha arrojado nuestro saber
por haber caído desde la infancia.
Dice el místico indio Saraha:
"Trata de probar a qué sabe
la ausencia de saber".
******
Muy buenos días, Simplemente hoy, sé feliz, sonríe, ama, vive. gracias por estar ahí y...un abrazo.
el viento entre los árboles,
el estruendo del océano...;
mira un árbol, una hoja que cae o una flor,
como si fuera la primera vez.
Puede que, de pronto,
entres en contacto con la Realidad,
con ese Paraíso del que
nos ha arrojado nuestro saber
por haber caído desde la infancia.
Dice el místico indio Saraha:
"Trata de probar a qué sabe
la ausencia de saber".
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Muy buenos días, Simplemente hoy, sé feliz, sonríe, ama, vive. gracias por estar ahí y...un abrazo.
viernes, 18 de agosto de 2017
AUTOLIBERACIÓN INTERIOR. por "Anthony de Mello".
EL AMOR NO CASTIGA
¿Castigar o no castigar? El amor no castiga nunca. El " respeto" no es más que miedo y, de la misma forma, el castigo no es más que venganza. El acto de reflexión (que puede ser incluso violento) no es castigo, sino un acto de amor, porque lleva en él la curación como fin.
El castigo como venganza es un acto de odio, que engendra más odio. Cuando el niño no respeta tu libertad o la de los demás, puedes pegarle una palmada en ese momento, para que asocie de dónde viene el golpe; no hay dificultad, porque él aprenderá y comprenderá sin dejarle más residuos. El acto comenzó y termino con un resultado lógico, como ocurre en la vida.
Cuando le hechas un sermón que no entiende y percibe tu disgusto y tu rechazo, que sí entiende, y comienza a sentirse culpable de algo que es la moral, el "deber" y las "normas" que él no entiende pero que necesita cumplir para tenerte contento, entonces sí le estás haciendo mucho daño. Y si percibe en ti el resentimiento de la venganza, estarás fomentando en él un violento, vengador y resentido, no lo dudes.
Si se sube a un árbol y se cae haciéndose daño, aprenderá a ir con más cuidado otra vez y no tendrá sentido de culpabilidad. De la misma manera, el cachete que le puedes dar inmediatamente lo asociará a lo que acaba de hacer, pero ahí no entra la moral ni la culpabilidad, sino la realidad, pero hazlo siempre sin estar molesto, para que no haya rastro de recriminación ni de acusación, conscientes de que eso es amor. Lo que no te privará de consolarlo si llora, como harías si se cae del árbol. Esto es lo que lo diferencia.
******
Muy buenos días, os deseo que paséis un muy buen día, qué disfrutéis de los buenos momentos que el universo nos regala y un abrazo, gracias siempre por estar ahí.
¿Castigar o no castigar? El amor no castiga nunca. El " respeto" no es más que miedo y, de la misma forma, el castigo no es más que venganza. El acto de reflexión (que puede ser incluso violento) no es castigo, sino un acto de amor, porque lleva en él la curación como fin.
El castigo como venganza es un acto de odio, que engendra más odio. Cuando el niño no respeta tu libertad o la de los demás, puedes pegarle una palmada en ese momento, para que asocie de dónde viene el golpe; no hay dificultad, porque él aprenderá y comprenderá sin dejarle más residuos. El acto comenzó y termino con un resultado lógico, como ocurre en la vida.
Cuando le hechas un sermón que no entiende y percibe tu disgusto y tu rechazo, que sí entiende, y comienza a sentirse culpable de algo que es la moral, el "deber" y las "normas" que él no entiende pero que necesita cumplir para tenerte contento, entonces sí le estás haciendo mucho daño. Y si percibe en ti el resentimiento de la venganza, estarás fomentando en él un violento, vengador y resentido, no lo dudes.
Si se sube a un árbol y se cae haciéndose daño, aprenderá a ir con más cuidado otra vez y no tendrá sentido de culpabilidad. De la misma manera, el cachete que le puedes dar inmediatamente lo asociará a lo que acaba de hacer, pero ahí no entra la moral ni la culpabilidad, sino la realidad, pero hazlo siempre sin estar molesto, para que no haya rastro de recriminación ni de acusación, conscientes de que eso es amor. Lo que no te privará de consolarlo si llora, como harías si se cae del árbol. Esto es lo que lo diferencia.
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Muy buenos días, os deseo que paséis un muy buen día, qué disfrutéis de los buenos momentos que el universo nos regala y un abrazo, gracias siempre por estar ahí.
lunes, 14 de agosto de 2017
LA VOZ DEL ANGEL. por "Deepak Chopra"
Si queréis volver a conocer a Dios, aquí está su primera pista:
Cada día es un mundo nuevo. La creación sucede a cada instante. No estáis viviendo en un mundo viejo y caído; esa es vuestra leyenda, no la verdad de Dios. Dios mantiene el Génesis en marcha constante.
Él está tan presente con vosotros como lo ha estado siempre; nunca hubo y nunca habrá un mejor momento para comunicarse con Él.
¿Cómo lo hacéis?
Dios existe en tres niveles al mismo tiempo; debéis encontrarlo en los tres. Cada uno es como una gran pieza de un rompecabezas.
El primer nivel es el mundo material, lo que se conoce como su creación. Os sentís cómodos en este nivel y ya lo comprendéis bastante bien. Es el nivel de las montañas y las estrellas, los ríos, los árboles, el mar, las plantas y los animales.
En vuestros mitos os designáis señores de todo este dominio, pero Dios se propone otra cosa. Él quiere que vosotros apreciéis el mundo material y gocéis con él. Éste es el campo de juegos de los humanos.
El segundo nivel es inmaterial y por lo tanto se lo conoce mejor con el nombre de" mundos sutiles". Los mundos sutiles penetran en el mundo material como el aire, invisiblemente pero son por entero necesarios a la vida. Desde este nivel Dios comunica amor y verdad. Hasta los animales necesitan amor, pero vosotros estáis hechos para sentir energías de emoción mucho más refinadas.
Los profetas del amor son profetas del nivel sutil. También es aquí donde se conoce a los ángeles y se conoce la verdad. Mientras que el nivel material hace hermosa la vida, el nivel sutil le da significado. Vosotros anheláis significado y no podéis existir sin él. Aquí conocéis a Dios por medio de vuestra mente más que por los sentidos. En los ojos de la mente os veis dignos, como un vehículo para la verdad. Aquí aprendéis confianza y veracidad; veis el valor del idealismo. Cuando ejercéis violencia, sin embargo, os apartáis del mundo sutil y traicionáis las intenciones de Dios.
El tercer nivel está tan lejos del mundo material que casi ha sido olvidado. Es el mundo de la conciencia pura, sin pensamiento ni deseo. Para conocer a Dios aquí debéis dejar atrás la mente, las emociones y los sentidos. Lo que queda es lo más semejante a Dios: Ser.
Ser es conocer a Dios; es la dicha más pura, la inteligencia más pura, la más pura creatividad. Aquí conocéis a Dios como el genio que contiene la inspiración infinita, el artista con pinturas indescriptibles para ser llevadas aún a la tela. Este mundo es totalmente silencioso, pero contiene el potencial de crear infinitos universos. ¿Cómo puedo describir cómo es Dios aquí? Hasta los ángeles pueden admirarse ante este mundo, al que vuestras escrituras denominan a veces "el trono". Es el asiento de Dios, y sin embargo en términos literales es conciencia infinita moviéndose a infinita velocidad a través de infinitas dimensiones.
Estos tres niveles están en constante cambio, tanto en sí mismos como en la relación de cada uno con los demás. Es por eso que puedo decir que cada día es un nuevo mundo. Vuestros sentidos os engañan para haceros creer que hasta el mundo material es estable, porque se halla en constante flujo.Vuestra mente os engaña repitiendo los mismos pensamientos una y otra vez, cuando en verdad el mundo sutil no es más que cambio también. Y el mundo del Ser puro coordina todo de nuevo a cada instante.
Para encontrar a Dios en estos tres niveles, debéis prestar atención al significado de cada mundo. En el nivel material encontráis a Dios en la apreciación de su creación, que significa amor a la naturaleza. En el nivel sutil encontráis a Dios en el amor a Él, en los pensamiento espirituales y en el deseo de vivir vuestra propia verdad más profunda. En el nivel del puro Ser lo conocéis en el silencio, la meditación y la oración.
Esto significa conocer a Dios.
******
Una luz para el despertar de la oscuridad. Os deseo un muy buen día, qué disfrutéis de los buenos momentos que nos regala el universo y nos vemos muy pronto. Un abrazo.
Cada día es un mundo nuevo. La creación sucede a cada instante. No estáis viviendo en un mundo viejo y caído; esa es vuestra leyenda, no la verdad de Dios. Dios mantiene el Génesis en marcha constante.
Él está tan presente con vosotros como lo ha estado siempre; nunca hubo y nunca habrá un mejor momento para comunicarse con Él.
¿Cómo lo hacéis?
Dios existe en tres niveles al mismo tiempo; debéis encontrarlo en los tres. Cada uno es como una gran pieza de un rompecabezas.
El primer nivel es el mundo material, lo que se conoce como su creación. Os sentís cómodos en este nivel y ya lo comprendéis bastante bien. Es el nivel de las montañas y las estrellas, los ríos, los árboles, el mar, las plantas y los animales.
En vuestros mitos os designáis señores de todo este dominio, pero Dios se propone otra cosa. Él quiere que vosotros apreciéis el mundo material y gocéis con él. Éste es el campo de juegos de los humanos.
El segundo nivel es inmaterial y por lo tanto se lo conoce mejor con el nombre de" mundos sutiles". Los mundos sutiles penetran en el mundo material como el aire, invisiblemente pero son por entero necesarios a la vida. Desde este nivel Dios comunica amor y verdad. Hasta los animales necesitan amor, pero vosotros estáis hechos para sentir energías de emoción mucho más refinadas.
Los profetas del amor son profetas del nivel sutil. También es aquí donde se conoce a los ángeles y se conoce la verdad. Mientras que el nivel material hace hermosa la vida, el nivel sutil le da significado. Vosotros anheláis significado y no podéis existir sin él. Aquí conocéis a Dios por medio de vuestra mente más que por los sentidos. En los ojos de la mente os veis dignos, como un vehículo para la verdad. Aquí aprendéis confianza y veracidad; veis el valor del idealismo. Cuando ejercéis violencia, sin embargo, os apartáis del mundo sutil y traicionáis las intenciones de Dios.
El tercer nivel está tan lejos del mundo material que casi ha sido olvidado. Es el mundo de la conciencia pura, sin pensamiento ni deseo. Para conocer a Dios aquí debéis dejar atrás la mente, las emociones y los sentidos. Lo que queda es lo más semejante a Dios: Ser.
Ser es conocer a Dios; es la dicha más pura, la inteligencia más pura, la más pura creatividad. Aquí conocéis a Dios como el genio que contiene la inspiración infinita, el artista con pinturas indescriptibles para ser llevadas aún a la tela. Este mundo es totalmente silencioso, pero contiene el potencial de crear infinitos universos. ¿Cómo puedo describir cómo es Dios aquí? Hasta los ángeles pueden admirarse ante este mundo, al que vuestras escrituras denominan a veces "el trono". Es el asiento de Dios, y sin embargo en términos literales es conciencia infinita moviéndose a infinita velocidad a través de infinitas dimensiones.
Estos tres niveles están en constante cambio, tanto en sí mismos como en la relación de cada uno con los demás. Es por eso que puedo decir que cada día es un nuevo mundo. Vuestros sentidos os engañan para haceros creer que hasta el mundo material es estable, porque se halla en constante flujo.Vuestra mente os engaña repitiendo los mismos pensamientos una y otra vez, cuando en verdad el mundo sutil no es más que cambio también. Y el mundo del Ser puro coordina todo de nuevo a cada instante.
Para encontrar a Dios en estos tres niveles, debéis prestar atención al significado de cada mundo. En el nivel material encontráis a Dios en la apreciación de su creación, que significa amor a la naturaleza. En el nivel sutil encontráis a Dios en el amor a Él, en los pensamiento espirituales y en el deseo de vivir vuestra propia verdad más profunda. En el nivel del puro Ser lo conocéis en el silencio, la meditación y la oración.
Esto significa conocer a Dios.
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Una luz para el despertar de la oscuridad. Os deseo un muy buen día, qué disfrutéis de los buenos momentos que nos regala el universo y nos vemos muy pronto. Un abrazo.
UNA ORACIÓN PARA LA SEMANA. por "Anthony de Mello"
Paseaba un monje por los jardines del monasterio cuando, de pronto, oyó cantar un pájaro.
Embelesado, se detuvo a escuchar. Le pareció que nunca hasta entonces había escuchado, lo que se dice "escuchar", el canto de un pájaro.
Cuando el pájaro dejó de cantar, el monje regresó al monasterio y, para su consternación, descubrió que era un extraño para los demás monjes, y viceversa.
Pasó algún tiempo hasta que tanto ellos como él descubrieron que había tardado siglos en regresar. Como su escucha había sido total, el tiempo se había detenido, y él se había introducido en la eternidad.
La oración resulta perfecta
cuando se descubre la intemporalidad.
La intemporalidad se descubre
a través de la claridad de percepción.
La percepción se hace clara
cuando se libera de los prejuicios
y de toda consideración
de pérdida o provecho personal.
Entonces se ve lo milagroso,
y el corazón se llena de asombro.
******
Muy buenos días, os deseo una muy buena semana y gracias por estar ahí. Un abrazo.
Embelesado, se detuvo a escuchar. Le pareció que nunca hasta entonces había escuchado, lo que se dice "escuchar", el canto de un pájaro.
Cuando el pájaro dejó de cantar, el monje regresó al monasterio y, para su consternación, descubrió que era un extraño para los demás monjes, y viceversa.
Pasó algún tiempo hasta que tanto ellos como él descubrieron que había tardado siglos en regresar. Como su escucha había sido total, el tiempo se había detenido, y él se había introducido en la eternidad.
La oración resulta perfecta
cuando se descubre la intemporalidad.
La intemporalidad se descubre
a través de la claridad de percepción.
La percepción se hace clara
cuando se libera de los prejuicios
y de toda consideración
de pérdida o provecho personal.
Entonces se ve lo milagroso,
y el corazón se llena de asombro.
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Muy buenos días, os deseo una muy buena semana y gracias por estar ahí. Un abrazo.
lunes, 7 de agosto de 2017
LA VOZ DEL ANGEL. por "Deepak Chopra"
Tal vez penséis que sencillamente deberíamos aparecer en masa, volando en formación sobre el Super Bowl, para devolver a la humanidad a su sano juicio. Pero nunca hemos aparecido ante nadie tal como en verdad somos. ¿Cómo podríamos, puesto que nunca hemos desaparecido? Nuestra vibración es tan constante como la vibración de un electrón o un quark. Ya que somos tan constantes como las estrellas, algunas culturas han imaginado que somos las estrellas.
La única desaparición se da dentro de vosotros. Éste es el gran olvido. Al olvidaros de vosotros, habéis arrojado una nube tan densa que sólo podéis olvidar a Dios. Como somos parte de Dios, nos olvidasteis al mismo tiempo.
¿Cómo reaccionamos ha este hecho lamentable? Como siempre, observamos.
Durante un largo tiempo supimos que nuestro éxtasis y nuestro total abandono al amor de Dios era suficiente. ¿Qué más podíamos hacer? Pero a medida que vosotros descendíais a los espacios vacíos y comenzabais a clamar, os vimos cambiar. En vuestro descenso os volvisteis mucho más presa de la violencia y el dolor. Os volvisteis lobos que se alimentan de sus hermanos. Era inimaginable que tales seres pudieran volver a vernos nunca... y sin embargo nos equivocamos. Habíamos pasado por alto lo que Dios supo siempre. Cuanto mayor es la oscuridad, tanto mayor es el contraste que hace la luz.
Cuando ya no pudisteis experimentar vislumbre de nosotros, comenzasteis a buscar con más empeño, nos echabais de menos, y como los marineros perdidos que alargan el cuello en una tormenta para ver aunque sólo sea una estrella guía, unos pocos de vosotros empezaron a buscarnos. No sois santos ni sabios. Entre vosotros hay algunos capaces de provocar gran sufrimiento, de realizar muchas acciones equivocadas... pero una chispa perdida de lo divino os hizo desear vernos.
Y así lo haréis.
******
Una luz para seguir despertando y no perdernos en el camino. Os deseo un feliz día, gracias siempre por estar ahí y éste abrazo para todo@s vosotro@s. Hasta muy pronto!
La única desaparición se da dentro de vosotros. Éste es el gran olvido. Al olvidaros de vosotros, habéis arrojado una nube tan densa que sólo podéis olvidar a Dios. Como somos parte de Dios, nos olvidasteis al mismo tiempo.
¿Cómo reaccionamos ha este hecho lamentable? Como siempre, observamos.
Durante un largo tiempo supimos que nuestro éxtasis y nuestro total abandono al amor de Dios era suficiente. ¿Qué más podíamos hacer? Pero a medida que vosotros descendíais a los espacios vacíos y comenzabais a clamar, os vimos cambiar. En vuestro descenso os volvisteis mucho más presa de la violencia y el dolor. Os volvisteis lobos que se alimentan de sus hermanos. Era inimaginable que tales seres pudieran volver a vernos nunca... y sin embargo nos equivocamos. Habíamos pasado por alto lo que Dios supo siempre. Cuanto mayor es la oscuridad, tanto mayor es el contraste que hace la luz.
Cuando ya no pudisteis experimentar vislumbre de nosotros, comenzasteis a buscar con más empeño, nos echabais de menos, y como los marineros perdidos que alargan el cuello en una tormenta para ver aunque sólo sea una estrella guía, unos pocos de vosotros empezaron a buscarnos. No sois santos ni sabios. Entre vosotros hay algunos capaces de provocar gran sufrimiento, de realizar muchas acciones equivocadas... pero una chispa perdida de lo divino os hizo desear vernos.
Y así lo haréis.
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Una luz para seguir despertando y no perdernos en el camino. Os deseo un feliz día, gracias siempre por estar ahí y éste abrazo para todo@s vosotro@s. Hasta muy pronto!
domingo, 6 de agosto de 2017
UNA ORACIÓN PARA LA SEMANA. por "Anthony de Mello".
Erase una vez una mujer muy devota y llena de amor de Dios. Solía ir a la iglesia todas las mañanas, y por el camino solían acosarla los niños y los mendigos, pero ella iba tan absorta en sus devociones que ni siquiera los veía.
Un buen día, tras haber recorrido el camino acostumbrado, llegó a la iglesia en el preciso momento en que iba a empezar el culto. Empujó la puerta, pero ésta no se abrió. Volvió a empujar, esta vez con más fuerza, y comprobó que la puerta estaba cerrada con llave.
Afligida por no haber podido asistir al culto por primera vez en muchos años, y no sabiendo qué hacer, miró hacia arriba... y justamente allí, frente a sus ojos, vio una nota clavada en la puerta con una chincheta.
La nota decía: "Estoy ahí fuera".
******
Se decía de un santo que, cada vez que salía de su casa para ir a cumplir sus deberes religiosos, solía decir: "...Y ahora te dejo, Señor. Me voy a la iglesia".
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Muy buenos días, ¿Qué tal el fin de semana? habéis disfrutado de los buenos momentos? Me alegro de que haya sido así. Seguid haciéndolo, un abrazo y gracias por estar ahí.
Un buen día, tras haber recorrido el camino acostumbrado, llegó a la iglesia en el preciso momento en que iba a empezar el culto. Empujó la puerta, pero ésta no se abrió. Volvió a empujar, esta vez con más fuerza, y comprobó que la puerta estaba cerrada con llave.
Afligida por no haber podido asistir al culto por primera vez en muchos años, y no sabiendo qué hacer, miró hacia arriba... y justamente allí, frente a sus ojos, vio una nota clavada en la puerta con una chincheta.
La nota decía: "Estoy ahí fuera".
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Se decía de un santo que, cada vez que salía de su casa para ir a cumplir sus deberes religiosos, solía decir: "...Y ahora te dejo, Señor. Me voy a la iglesia".
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Muy buenos días, ¿Qué tal el fin de semana? habéis disfrutado de los buenos momentos? Me alegro de que haya sido así. Seguid haciéndolo, un abrazo y gracias por estar ahí.
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