LA VIDA SE VIVE HACIA DELANTE
Y SE COMPRENDE HACIA ATRÁS
Jacob se acercaba a casa en la oscuridad, mientras a través de la ventana veía a Rut y a Jonás revisando una lección. En su corazón chispeó un fuego. El humo se enroscaba al salir por la chimenea de chapa y a través del inclinado techo. Jacob se escuchó a sí mismo repitiendo el versículo que había memorizado siendo niño y que por fin entendía ahora.
-Y el Señor Dios dijo: "No es bueno que el hombre esté solo. No es bueno que el hombre esté solo"
Cuando entró Jacob, los dos rostros se volvieron y lo abrazaron con una simple sonrisa. La luz de las velas hacía elevarse y caer cadenas montañosas en sus mejillas. Los rincones de la habitación se suavizaron. Un hombre podía estar en casa consigo mismo, pensó Jacob, pero eso era muy diferente de hacer hogar.
-Es tarde -dijo Rut.
-Sí. Samuel quería hablar conmigo -dijo Jacob.
-Me alegra que no estuvieras solo -respondió ella.
Jacob se preguntaba cómo podía saber ella lo que estaba pensando él.
Después de lavarse y de las oraciones, se sentaron a comer los tres. Jonás metió una fina rodaja de pan en la sopa mientras le hacía una pregunta. Fue entonces cuando Jacob se dio cuenta, de repente, de que la voz del muchacho se había hecho más profunda y sus hombros más anchos. El tiempo, pensó Jacob. Los niños se hacen hombres, mientras los hombres luchan por ser hombres.
-Jacob, ¿por qué a la Biblia, en hebreo, se le llama la Ley? -preguntó Jonás.
Rut le observó.
Y Jacob, apoyándose en la palma de la mano, respondió:
-Porque al igual que la ley que dice que, cuando saltamos hacia arriba, caemos hacia abajo, La Ley es la verdad observada. Ser observante es una responsabilidad sagrada.
-En otras palabras -dijo Jonás-, seguir La Ley es otra forma de prestar atención al universo.
-Del mismo modo que observar el mundo es una forma de estar atento a Dios -dijo Jacob.
-Pero comprender el universo es imposible -exclamó Jonás.
-Eso no debe impedirnos que lo observemos -dijo Jacob- o que utilicemos las estrellas para orientarnos.
-Así pues, ¿es un pecado no ser observante? -preguntó Jonás medio en broma.
-Es un pecado ignorar a los demás o al mundo que nos rodea -corrigió Rut.
El calor de la habitación había empañado los cristales de las ventanas.
El amor es el principio y el fin de todo aprendizaje -dijo Jacob con dulzura-. La palabra hebrea que significa corazón comienza con la última letra de la Biblia y termina con la primera.
-¿Por qué ese regreso? -preguntó Jonás.
-Porque la vida se vive hacia delante, pero se comprende hacia atrás. Llegamos al fin de nuestro aprendizaje sólo para descubrir lo que había sido cierto desde el principio.
Los ojos de Rut mostraron un destello de respeto.
-Jacob, eres un verdadero maestro.
-Sois Jonás y tú los grandes maestros -respondió Jacob-. Dios fue bueno conmigo al darme vuestra compañía. Y todo aquel que no pueda aprender de la bondad es un idiota.
******
Una Luz más para vuestro día a día, gracias siempre por estar ahí y qué tengáis una muy buena semana. Un Abrazo y hasta muy pronto.
miércoles, 23 de enero de 2019
UNA ORACIÓN PARA LA SEMANA por " Anthony de Mello"
NO DIGAS QUE ERES BUENO;
SE BONDADOSO.
NO DIGAS QUE ERES INTELIGENTE;
RESUELVE.
NO DIGAS QUE ERES AMOROSO;
AMA.
NO DIGAS QUE ERES ESPIRITUAL;
SÉ LA LUZ.
NO DIGAS QUE ERES RICO;
NO DIGAS QUE ERES LIBRE;
NO TE ATES A NADA.
Un ateo cayó por un precipicio y, mientras rodaba hacia abajo, pudo agarrarse a una rama de un pequeño árbol, quedando suspendido a trescientos metros de las rocas del fondo, pero sabiendo que no podría aguantar mucho tiempo en aquella situación.
Entonces tuvo una idea: ¡Dios!, gritó con todas sus fuerzas.
Pero sólo le respondió el silencio.
¡Dios!, volvió a gritar. ¡Si existes, sálvame, y te prometo que creeré en ti y enseñaré a otros a creer!.
¡Más silencio! Pero, de pronto, una poderosa Voz, que hizo que retumbara todo el cañón, casi le hace soltar la rama del susto: "Eso es lo que dicen todos cuando están en apuros".
¡No,Dios,no!, gritó el hombre, ahora un poco más esperanzado. ¡Yo no soy como los demás! ¿Por qué había de serlo, si ya he empezado a creer al haber oído por mi mismo tu Voz? ¿O es que no lo ves? ¡Ahora todo lo que tienes que hacer es salvarme, y yo proclamaré tu nombre hasta los confines de la tierra!
De acuerdo, dijo la Voz, "te salvaré. Suelta esa rama".
¿Soltar la rama?, gimió el pobre hombre. ¿Crees que estoy loco?
Se dice que, cuando Moisés alzó su cayado sobre el Mar Rojo, no se produjo el esperado milagro. Sólo cuando el primer israelita se lanzó al mar, retrocedieron las olas y se dividieron las aguas, dejando expedito el paso a los judíos.
******
Muy buenos y feliz día es mi deseo para vosotr@s, Gracias siempre por estar ahí y os mando un abrazo.
SE BONDADOSO.
NO DIGAS QUE ERES INTELIGENTE;
RESUELVE.
NO DIGAS QUE ERES AMOROSO;
AMA.
NO DIGAS QUE ERES ESPIRITUAL;
SÉ LA LUZ.
NO DIGAS QUE ERES RICO;
NO DIGAS QUE ERES LIBRE;
NO TE ATES A NADA.
Un ateo cayó por un precipicio y, mientras rodaba hacia abajo, pudo agarrarse a una rama de un pequeño árbol, quedando suspendido a trescientos metros de las rocas del fondo, pero sabiendo que no podría aguantar mucho tiempo en aquella situación.
Entonces tuvo una idea: ¡Dios!, gritó con todas sus fuerzas.
Pero sólo le respondió el silencio.
¡Dios!, volvió a gritar. ¡Si existes, sálvame, y te prometo que creeré en ti y enseñaré a otros a creer!.
¡Más silencio! Pero, de pronto, una poderosa Voz, que hizo que retumbara todo el cañón, casi le hace soltar la rama del susto: "Eso es lo que dicen todos cuando están en apuros".
¡No,Dios,no!, gritó el hombre, ahora un poco más esperanzado. ¡Yo no soy como los demás! ¿Por qué había de serlo, si ya he empezado a creer al haber oído por mi mismo tu Voz? ¿O es que no lo ves? ¡Ahora todo lo que tienes que hacer es salvarme, y yo proclamaré tu nombre hasta los confines de la tierra!
De acuerdo, dijo la Voz, "te salvaré. Suelta esa rama".
¿Soltar la rama?, gimió el pobre hombre. ¿Crees que estoy loco?
Se dice que, cuando Moisés alzó su cayado sobre el Mar Rojo, no se produjo el esperado milagro. Sólo cuando el primer israelita se lanzó al mar, retrocedieron las olas y se dividieron las aguas, dejando expedito el paso a los judíos.
******
Muy buenos y feliz día es mi deseo para vosotr@s, Gracias siempre por estar ahí y os mando un abrazo.
viernes, 11 de enero de 2019
LA ESCALERA DE JACOB por " Noah Ben Shea"
HABLA SUAVEMENTE;
ESCUCHA EN VOZ ALTA
El día había desaparecido con el crepúsculo. Mientras se preparaba para irse, Samuel observaba a Jacob, que estaba barriendo en un rincón de la panadería´
Mientras barría tenía la cabeza ladeada, como si se estuviera esforzando por oír las notas de un concierto distante.
-Otros barren, Jacob, pero tú bailas. ¿Cómo es eso?
No hubo respuesta.
Samuel prosiguió:
-Sé que no estás barriendo. ¿Puedes decirme qué es lo que estás haciendo?
Jacob se rió.
-Lo que estoy haciendo realmente es barrer, lo que también estoy haciendo de verdad es rastrillar los senderos del Jardín del Edén.
-¿Y quién te dio ese trabajo?
-Nadie te da tu trabajo -dijo Jacob-. Uno encuentra su propio trabajo. Y a menudo el trabajo más duro lo es sólo en apariencia.
Samuel empujó un poco más.
¿No te parece un poco extraño, Jacob, estar en una panadería y trabajar al mismo tiempo en el Jardín del Edén?
-Y cuál de los dos trabajos debería abandonar?
-preguntó Jacob.
-No me refería a eso -respondió Samuel con rapidez.
Jacob sonrió.
Samuel, quizás te hayas dado cuenta de que nos estamos haciendo un poco viejos.Cuando éramos jóvenes creíamos que podríamos mover el cielo y la tierra. Ahora, solamente me esfuerzo por encontrar un poco de cielo en la tierra.
-Entonces es que has encontrado algo de cielo?
-preguntó Samuel.
-En la vida, perdemos menos cosas de las que escondemos -respondió Jacob.
-¿ Y Dios te ayudó a encontrarlas? -rió Samuel.
-No - respondió Samuel totalmente en serio-, pero me enseño cómo pedir indicaciones.
Y Jacob dijo:
-Habla suavemente; escucha en voz alta.
******
Una luz para vuestro caminar en el día a día, gracias siempre por estar ahí, felices sueños y os mando un abrazo.
ESCUCHA EN VOZ ALTA
El día había desaparecido con el crepúsculo. Mientras se preparaba para irse, Samuel observaba a Jacob, que estaba barriendo en un rincón de la panadería´
Mientras barría tenía la cabeza ladeada, como si se estuviera esforzando por oír las notas de un concierto distante.
-Otros barren, Jacob, pero tú bailas. ¿Cómo es eso?
No hubo respuesta.
Samuel prosiguió:
-Sé que no estás barriendo. ¿Puedes decirme qué es lo que estás haciendo?
Jacob se rió.
-Lo que estoy haciendo realmente es barrer, lo que también estoy haciendo de verdad es rastrillar los senderos del Jardín del Edén.
-¿Y quién te dio ese trabajo?
-Nadie te da tu trabajo -dijo Jacob-. Uno encuentra su propio trabajo. Y a menudo el trabajo más duro lo es sólo en apariencia.
Samuel empujó un poco más.
¿No te parece un poco extraño, Jacob, estar en una panadería y trabajar al mismo tiempo en el Jardín del Edén?
-Y cuál de los dos trabajos debería abandonar?
-preguntó Jacob.
-No me refería a eso -respondió Samuel con rapidez.
Jacob sonrió.
Samuel, quizás te hayas dado cuenta de que nos estamos haciendo un poco viejos.Cuando éramos jóvenes creíamos que podríamos mover el cielo y la tierra. Ahora, solamente me esfuerzo por encontrar un poco de cielo en la tierra.
-Entonces es que has encontrado algo de cielo?
-preguntó Samuel.
-En la vida, perdemos menos cosas de las que escondemos -respondió Jacob.
-¿ Y Dios te ayudó a encontrarlas? -rió Samuel.
-No - respondió Samuel totalmente en serio-, pero me enseño cómo pedir indicaciones.
Y Jacob dijo:
-Habla suavemente; escucha en voz alta.
******
Una luz para vuestro caminar en el día a día, gracias siempre por estar ahí, felices sueños y os mando un abrazo.
UNA ORACIÓN PARA LA SEMANA, POR "Anthony de Mello"
Dicen qué hay días llenos de viento,
días llenos de furia,
días llenos de lágrimas,
pero también existen días llenos de Amor, que nos dan el coraje para seguir adelante...
Goldstein, a sus noventa y dos años, había conocido los "pogroms" en Polonia, los campos de concentración en Alemania y toda clase de persecuciones contra los judíos.
¡Oh Señor!, dijo. ¿No es verdad que somos tu pueblo elegido?
Y una voz celestial replicó: "Sí, Goldstein, los judíos sois mi pueblo elegido"
"Bueno, ¿ y no es hora de que elijas a alguien distinto?.
******
Feliz fin de semana, es mi deseo para vosotr@s, gracias siempre por estar ahí , un abrazo.
días llenos de furia,
días llenos de lágrimas,
pero también existen días llenos de Amor, que nos dan el coraje para seguir adelante...
Goldstein, a sus noventa y dos años, había conocido los "pogroms" en Polonia, los campos de concentración en Alemania y toda clase de persecuciones contra los judíos.
¡Oh Señor!, dijo. ¿No es verdad que somos tu pueblo elegido?
Y una voz celestial replicó: "Sí, Goldstein, los judíos sois mi pueblo elegido"
"Bueno, ¿ y no es hora de que elijas a alguien distinto?.
******
Feliz fin de semana, es mi deseo para vosotr@s, gracias siempre por estar ahí , un abrazo.
lunes, 31 de diciembre de 2018
LA ESCALERA DE JACOB, por " Noah Ben Shea"
LA CASUALIDAD ES EL MANTO
DE LA HUMILDAD DE DIOS
En el exterior de la panadería, la tormenta de la noche anterior había dejado una estela de calma. La fría y brillante luz de principios de la primavera inundaba el aire. Dentro, Jacob iba hasta la parte frontal de la panadería llevando en sus brazos unas largas hogazas de pan como si se tratara de una gavilla de trigo.
Samuel cogió la carga de Jacob y puso las hogazas en un cesto.
-Jacob, el líder espiritual del pueblo de al lado tuvo que pasar la noche con nosotros a causa del mal tiempo. Es un hombre de Dios respetado, y estaba deseando verte.
-Pues, mira. Estoy aquí -dijo Jacob echándose un vistazo de la cabeza a los pies.
-No lo entiendes -dijo Samuel, preocupado por la actitud informal de Jacob-. Ha cambiado sus planes para conocerte.
-Mi madre solía decir, "Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes" -dijo Jacob.
-Escucha, Jacob, te voy a dejar que utilices el rincón de la panadería donde me siento para hacer mis papeleos. Allí os molestaremos menos. Yo te lo traeré -dijo Samuel, y después llevó al inseguro Jacob hasta una silla y se fue.
Jacob observó a Samuel mientras se iba, y esperó.
-¿Jacob?
El hombre que estaba detrás de la voz iba vestido totalmente de negro, y extendía la mano para saludarle.
Jacob se puso de pie y estrechó su mano, y después los dos hombres se sentaron y guardaron silencio por unos instantes. Por fin, el visitante dijo:
-Jacob, usted hace que me sienta...cómodo.
-Somos nosotros mismos normalmente los que nos hacemos sentirnos cómodos o incómodos -dijo Jacob en voz baja.
-Jacob, toda mi vida he estado siguiendo y sirviendo en lo espiritual -afirmó el hombre en un tono de confesión-. Desde que era niño se me señaló para esta vida. Pero algo ha cambiado y siento que, o bien yo he abandonado a Dios, o Dios me ha abandonado a mí.
-Y le gustaría que yo le ayudará a encontrar a Dios, o que ayudara a Dios a encontrarle a usted -dijo Jacob aparentando seriedad.
El hombre rió.
-Estupendo -dijo Jacob.
-Yo me río y usted dice, "Estupendo". ¿Por qué? -preguntó el hombre.
-Porque, muy a menudo, las personas que intentan encontrar a Dios comienzan por perder el sentido del humor.
-Jacob, ¿puede ver usted a Dios incluso aquí?
preguntó moviendo las manos por detrás de él, señalando la panadería.
-Hubo un gran maestro que nos recordó que Dios se esconde en lo manifiesto y se manifiesta en lo oculto -dijo Jacob.
-¿Y la tormenta, y el venir a visitarle? -preguntó el hombre-. ¿Ve usted a Dios en eso? ¿O es sólo una casualidad?
-Hubo otro gran maestro que nos recordó que la casualidad es la forma que tiene Dios de seguir en el anonimato -dijo Jacob.
-Pero yo quiero saber lo que piensa usted, Jacob -dijo el hombre-. ¿Qué es lo que usted piensa?
-Yo creo que somos un reflejo de Dios -dijo Jacob tirando de su barba-. Aun cuando los demás puedan ver el mundo a su alrededor y no ver más que casualidades, yo veo el mundo y veo la casualidad como el manto de la humildad de Dios.
-Pero, ¿qué haría usted si Dios le hubiera abandonado? -preguntó el hombre con sumo cuidado.
-Pues intentaría recordar que es mi propia visión, y no Dios, la que me ha dejado -dijo Jacob.
El hombre sacudió la cabeza.
-Jacob, ¿está usted siempre envuelto en el manto de la humildad de Dios?
-Oh, no -dijo Jacob sonriendo-. Hasta Dios se quita a veces el manto.
-Y, cuando presenciamos la mano de Dios en una casualidad,, ¿le llama usted a eso un milagro?
-Hace tiempo que me di cuenta de que lo que hace un milagro es nuestro deseo de ver uno -dijo Jacob.
El hombre se puso de pie y se dispuso para marcharse.
-Jacob, le voy hablar a la gente de usted.
-Cuanto menos se dice, más se escucha -dijo Jacob.
******
Desearos siempre lo mejor, si esté farolillo de luz sirve para que no os encontréis a oscuras,entonces mi corazón se sentirá contento, no os olvidéis de vivir siempre el instante, os mando un fuerte abrazo y nos vemos muy pronto. Siempre Gracias por estar Ahí.
DE LA HUMILDAD DE DIOS
En el exterior de la panadería, la tormenta de la noche anterior había dejado una estela de calma. La fría y brillante luz de principios de la primavera inundaba el aire. Dentro, Jacob iba hasta la parte frontal de la panadería llevando en sus brazos unas largas hogazas de pan como si se tratara de una gavilla de trigo.
Samuel cogió la carga de Jacob y puso las hogazas en un cesto.
-Jacob, el líder espiritual del pueblo de al lado tuvo que pasar la noche con nosotros a causa del mal tiempo. Es un hombre de Dios respetado, y estaba deseando verte.
-Pues, mira. Estoy aquí -dijo Jacob echándose un vistazo de la cabeza a los pies.
-No lo entiendes -dijo Samuel, preocupado por la actitud informal de Jacob-. Ha cambiado sus planes para conocerte.
-Mi madre solía decir, "Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes" -dijo Jacob.
-Escucha, Jacob, te voy a dejar que utilices el rincón de la panadería donde me siento para hacer mis papeleos. Allí os molestaremos menos. Yo te lo traeré -dijo Samuel, y después llevó al inseguro Jacob hasta una silla y se fue.
Jacob observó a Samuel mientras se iba, y esperó.
-¿Jacob?
El hombre que estaba detrás de la voz iba vestido totalmente de negro, y extendía la mano para saludarle.
Jacob se puso de pie y estrechó su mano, y después los dos hombres se sentaron y guardaron silencio por unos instantes. Por fin, el visitante dijo:
-Jacob, usted hace que me sienta...cómodo.
-Somos nosotros mismos normalmente los que nos hacemos sentirnos cómodos o incómodos -dijo Jacob en voz baja.
-Jacob, toda mi vida he estado siguiendo y sirviendo en lo espiritual -afirmó el hombre en un tono de confesión-. Desde que era niño se me señaló para esta vida. Pero algo ha cambiado y siento que, o bien yo he abandonado a Dios, o Dios me ha abandonado a mí.
-Y le gustaría que yo le ayudará a encontrar a Dios, o que ayudara a Dios a encontrarle a usted -dijo Jacob aparentando seriedad.
El hombre rió.
-Estupendo -dijo Jacob.
-Yo me río y usted dice, "Estupendo". ¿Por qué? -preguntó el hombre.
-Porque, muy a menudo, las personas que intentan encontrar a Dios comienzan por perder el sentido del humor.
-Jacob, ¿puede ver usted a Dios incluso aquí?
preguntó moviendo las manos por detrás de él, señalando la panadería.
-Hubo un gran maestro que nos recordó que Dios se esconde en lo manifiesto y se manifiesta en lo oculto -dijo Jacob.
-¿Y la tormenta, y el venir a visitarle? -preguntó el hombre-. ¿Ve usted a Dios en eso? ¿O es sólo una casualidad?
-Hubo otro gran maestro que nos recordó que la casualidad es la forma que tiene Dios de seguir en el anonimato -dijo Jacob.
-Pero yo quiero saber lo que piensa usted, Jacob -dijo el hombre-. ¿Qué es lo que usted piensa?
-Yo creo que somos un reflejo de Dios -dijo Jacob tirando de su barba-. Aun cuando los demás puedan ver el mundo a su alrededor y no ver más que casualidades, yo veo el mundo y veo la casualidad como el manto de la humildad de Dios.
-Pero, ¿qué haría usted si Dios le hubiera abandonado? -preguntó el hombre con sumo cuidado.
-Pues intentaría recordar que es mi propia visión, y no Dios, la que me ha dejado -dijo Jacob.
El hombre sacudió la cabeza.
-Jacob, ¿está usted siempre envuelto en el manto de la humildad de Dios?
-Oh, no -dijo Jacob sonriendo-. Hasta Dios se quita a veces el manto.
-Y, cuando presenciamos la mano de Dios en una casualidad,, ¿le llama usted a eso un milagro?
-Hace tiempo que me di cuenta de que lo que hace un milagro es nuestro deseo de ver uno -dijo Jacob.
El hombre se puso de pie y se dispuso para marcharse.
-Jacob, le voy hablar a la gente de usted.
-Cuanto menos se dice, más se escucha -dijo Jacob.
******
Desearos siempre lo mejor, si esté farolillo de luz sirve para que no os encontréis a oscuras,entonces mi corazón se sentirá contento, no os olvidéis de vivir siempre el instante, os mando un fuerte abrazo y nos vemos muy pronto. Siempre Gracias por estar Ahí.
domingo, 30 de diciembre de 2018
UNA ORACIÓN PARA LA SEMANA, por "Anthony de Mello"
Un acaudalado labrador irrumpió un día en su casa gritando con voz angustiada: ¡Rebeca, corre un terrible rumor en la ciudad: el Mesías está aquí!
¿Y qué tiene eso de terrible?, le replicó su mujer. Yo creo que es fantástico. ¿Qué es lo que tanto te preocupa?
¿Que qué es lo que me preocupa?, exclamó el hombre.
Después de tantos años de sudores y de esfuerzos, al fin hemos conseguido ser ricos: tenemos mil cabezas de ganado, los graneros llenos y los árboles cargados de fruta...y ahora tendremos que deshacernos de todo y seguirle a él...¿y me preguntas qué es lo que me preocupa?
Tranquilízate, le dijo su mujer. El Señor nuestro Dios es bueno. Sabe cuánto hemos tenido que sufrir siempre los judíos. Siempre ha habido alguien que nos hiciera la vida imposible: el Faraón, Amán, Hitler...Pero nuestro Dios siempre ha encontrado el modo de castigarlos, ¿o no? Sólo tienes que tener fe, mi querido esposo. También hallará el modo de ocuparse del Mesías.
******
Acordaros siempre de vivir el instante....
¿Y qué tiene eso de terrible?, le replicó su mujer. Yo creo que es fantástico. ¿Qué es lo que tanto te preocupa?
¿Que qué es lo que me preocupa?, exclamó el hombre.
Después de tantos años de sudores y de esfuerzos, al fin hemos conseguido ser ricos: tenemos mil cabezas de ganado, los graneros llenos y los árboles cargados de fruta...y ahora tendremos que deshacernos de todo y seguirle a él...¿y me preguntas qué es lo que me preocupa?
Tranquilízate, le dijo su mujer. El Señor nuestro Dios es bueno. Sabe cuánto hemos tenido que sufrir siempre los judíos. Siempre ha habido alguien que nos hiciera la vida imposible: el Faraón, Amán, Hitler...Pero nuestro Dios siempre ha encontrado el modo de castigarlos, ¿o no? Sólo tienes que tener fe, mi querido esposo. También hallará el modo de ocuparse del Mesías.
******
Acordaros siempre de vivir el instante....
DESTELLOS DE INSPIRACIÓN, por "Paramahansa Yogananda"
Cuando el verano de la buena fortuna calienta el árbol de mi vida, éste se cubre fácilmente de fragantes flores de gratitud. Permite, ¡oh Señor!, que en los meses invernales del infortunio, de mis desnudas ramas emane invariablemente una secreta fragancia de gratitud que llegue flotando hasta Ti.
******
Muy buenos y feliz día, deseo para tod@s vosotr@s, gracias siempre por estar ahí, un fuerte abrazo.....
******
Muy buenos y feliz día, deseo para tod@s vosotr@s, gracias siempre por estar ahí, un fuerte abrazo.....
Suscribirse a:
Entradas (Atom)