COMPLETAR EL MUNDO
Cuando Jacob salió de la panadería, Rut le estaba esperando con una chispa de determinación en la mirada.
-Estoy molesta con usted, Jacob -dijo Rut empleando muy poco tiempo en hacer su afirmación-. Jonás suele hablar de Dios como si fuera un hombre, y he observado que usted tiene la misma costumbre.
-Cuando me refiero a Dios padre -respondió Jacob.
-¿Pero es que acaso ve también a Dios como una mujer? -los ojos de Rut seguían apuntádole.
-Cuando Ella me deja que La vea -replicó Jacob.
-Oh -exclamó Rut medio riendo-. ¿Y la ve aquí? -preguntó señalando a los bosques de alrededor.
-¿Por qué lo pregunta? ¿Me va a mostrar dónde no está Dios?
Rut seguía recelosa.
-Sigo creyendo que está evitando mi pregunta.
-Todos somos hijos de Dios -dijo Jacob-. Es una cuestión de lenguaje. No es un asunto espiritual. Somos una expresión de Dios y no hay que darle más vueltas.
-Pero está claro que usted no duda en hablar de Él.
-Yo no hablo de Él o de Ella -dijo Jacob-, porque no veo a Dios dividido en dos.
Rut se puso a pensar.
Jacob prosiguió con una voz más tierna que educativa:
-Sabemos desde hace mucho tiempo que antes de nacer somos tanto varones como hembras, y después de nacer nos pasamos la vida intentando encontrar nuestro complemento. Esa búsqueda continúa en la actualidad. Todos estamos buscando no sólo nuestra pareja, sino también esa parte perdida en nuestro interior.
-¿Y qué sucede cuando encontramos nuestra mitad perdida? -preguntó Rut.
Y Jacob, sosteniéndole la mirada, contestó:
-Cuando encontramos nuestra otra mitad, completamos nuestro mundo.
******
Qué disfrutéis de los buenos momentos que el universo nos regala, gracias siempre por estar ahí y os mando un abrazo. Hasta muy pronto!
jueves, 13 de septiembre de 2018
UNA ORACIÓN PARA LA SEMANA,por "Anthony de Mello"
Las personas jamás pecarían
si fueran conscientes
de que cada vez que pecan
se hacen daño a sí mismas.
Por desgracia, la mayoría de ellas
están demasiado aletargadas
para caer en la cuenta
de lo que están haciéndose a sí mismas.
Bajaba por la calle un borracho con las orejas en carne viva. Se encontró con un amigo, y éste le
preguntó qué le había pasado.
"A mi mujer se le ocurrió dejar la plancha encendida y, cuando sonó el teléfono, tomé la plancha
por equivocación"
"Ya veo...Pero ¿y la otra oreja?"
¡El maldito imbécil volvió a llamar!
******
Muy buenas tardes, gracias siempre por estar ahí, y seguimos adelante, un abrazo.
si fueran conscientes
de que cada vez que pecan
se hacen daño a sí mismas.
Por desgracia, la mayoría de ellas
están demasiado aletargadas
para caer en la cuenta
de lo que están haciéndose a sí mismas.
Bajaba por la calle un borracho con las orejas en carne viva. Se encontró con un amigo, y éste le
preguntó qué le había pasado.
"A mi mujer se le ocurrió dejar la plancha encendida y, cuando sonó el teléfono, tomé la plancha
por equivocación"
"Ya veo...Pero ¿y la otra oreja?"
¡El maldito imbécil volvió a llamar!
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Muy buenas tardes, gracias siempre por estar ahí, y seguimos adelante, un abrazo.
jueves, 6 de septiembre de 2018
LA ESCALERA DE JACOB, por "Noah Ben Shea"
LOS MODALES REFLEJAN
Jonás volvía enfadado de la escuela.
-¿Por qué tengo que ser educado? -preguntó.
-¿Perdón? -dijo Jacob.
-Preguntaba que por qué tengo que ser educado.
Te había oído la primera vez -dijo Jacob -. Simplemente intentaba ser educado para que pudieras escucharte.
-Los modales son ridículos -dijo el chico.
-Los modales reflejan -dijo Jacob-. Les dan la oportunidad a los demás de ver qué es lo que piensas de ellos y les dan un vislumbre acerca de ti.
LA CONFIANZA Y LA DUDA
SON IGUALMENTE CONTAGIOSAS
Jonás cerró de golpe sus libros de la escuela y afirmó:
-Cuando me haga mayor, voy a ser rico.
-Desea menos y serás rico ya -le dijo Jacob.
-No me crees, ¿verdad?
-La confianza y la duda son igualmente contagiosas -dijo Jacob dándole la vuelta a su taza de té.
Jonás echó un vistazo a su alrededor en la pequeña habitación donde estaban sentados los dos.
-Jacob, ¿no te gustaría tener más cosas de las que tienes?
Y Jacob respondió:
-Con el tiempo nos hacemos más ricos por todo lo que descubrimos que no necesitamos, que por conseguir lo que creíamos desear.
******
Una Luz para nuestro despertar, qué disfrutéis de los buenos momentos que el universo nos regala, gracias siempre por estar ahí, nos vemos pronto y un abrazo para tod@s.
Jonás volvía enfadado de la escuela.
-¿Por qué tengo que ser educado? -preguntó.
-¿Perdón? -dijo Jacob.
-Preguntaba que por qué tengo que ser educado.
Te había oído la primera vez -dijo Jacob -. Simplemente intentaba ser educado para que pudieras escucharte.
-Los modales son ridículos -dijo el chico.
-Los modales reflejan -dijo Jacob-. Les dan la oportunidad a los demás de ver qué es lo que piensas de ellos y les dan un vislumbre acerca de ti.
LA CONFIANZA Y LA DUDA
SON IGUALMENTE CONTAGIOSAS
Jonás cerró de golpe sus libros de la escuela y afirmó:
-Cuando me haga mayor, voy a ser rico.
-Desea menos y serás rico ya -le dijo Jacob.
-No me crees, ¿verdad?
-La confianza y la duda son igualmente contagiosas -dijo Jacob dándole la vuelta a su taza de té.
Jonás echó un vistazo a su alrededor en la pequeña habitación donde estaban sentados los dos.
-Jacob, ¿no te gustaría tener más cosas de las que tienes?
Y Jacob respondió:
-Con el tiempo nos hacemos más ricos por todo lo que descubrimos que no necesitamos, que por conseguir lo que creíamos desear.
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Una Luz para nuestro despertar, qué disfrutéis de los buenos momentos que el universo nos regala, gracias siempre por estar ahí, nos vemos pronto y un abrazo para tod@s.
UNA ORACIÓN PARA LA SEMANA, por "Anthony de Mello"
SENSIBILIDAD
El abuelo y la abuela se habían peleado, y la abuela estaba tan enojada que no le dirigía la palabra a su marido.
Al día siguiente, el abuelo había olvidado por completo la pelea, pero la abuela seguía ignorándole y sin dirigirle la palabra. Y, por más esfuerzos que hacía, el abuelo no conseguía sacar a la abuela de su mutismo.
Al fin, el abuelo se puso a revolver armarios y cajones. Y cuando llevaba así unos minutos, la abuela no pudo contenerse y le gritó airada: ¿Se puede saber qué demonios estás buscando?
¡Gracias a Dios, ya lo he encontrado!,le respondió el abuelo con una maliciosa sonrisa. ¡Tu voz!
Si es a Dios a quien buscas, mira en otra parte.
******
Muy buenos días, gracias siempre por estar ahí y os mando un fuerte abrazo, feliz día.
El abuelo y la abuela se habían peleado, y la abuela estaba tan enojada que no le dirigía la palabra a su marido.
Al día siguiente, el abuelo había olvidado por completo la pelea, pero la abuela seguía ignorándole y sin dirigirle la palabra. Y, por más esfuerzos que hacía, el abuelo no conseguía sacar a la abuela de su mutismo.
Al fin, el abuelo se puso a revolver armarios y cajones. Y cuando llevaba así unos minutos, la abuela no pudo contenerse y le gritó airada: ¿Se puede saber qué demonios estás buscando?
¡Gracias a Dios, ya lo he encontrado!,le respondió el abuelo con una maliciosa sonrisa. ¡Tu voz!
Si es a Dios a quien buscas, mira en otra parte.
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Muy buenos días, gracias siempre por estar ahí y os mando un fuerte abrazo, feliz día.
viernes, 24 de agosto de 2018
LA ESCALERA DE JACOB, por " Noah Ben Shea"
PARA DARLE COMBUSTIBLE A LA PASIÓN,
A VECES TIENES QUE CORTAR MADERA
Jacob estaba a punto de irse de la panadería cuando, al salir a la calle, un matrimonio se aproximó hasta él. Aunque estaban cerca uno de otro, sus cuerpos sugerían un abismo entre ellos.
La mujer comenzó.
-Mi marido y yo estamos casados muchos años, pero...
-¡Pero no importa lo que haga por ella, nunca es suficiente! -interrumpió el marido.
-Y lo que hace es bien poco -contraatacó la mujer.
Jacob pensó en la tranquila cena que Jonás y él tenían que compartir aquella noche.
-¿Le encanta ir a trabajar por la mañana? -preguntó Jacob al hombre.
-No -dijo él.
-¿Pero va? -volvió a preguntar Jacob.
-Claro que va -respondió la mujer.
-¿Por qué? -insistió Jacob.
-Porque si no trabajas, no comes -respondió el marido.
-El matrimonio es un banquete -dijo Jacob-, pero tienes que poner comida en la mesa.
-Así pues, ¿el matrimonio es como ir a trabajar?
-preguntó el hombre.
-No -dijo Jacob-. Lo único que digo es que los matrimonios no funcionan si no se trabajan.
-¿Y qué pasa con el romanticismo? -preguntó la mujer.
-Para darle combustible a la pasión, a veces tienes que cortar madera -respondió Jacob.
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Una luz para el despertar las conciencias, disfrutad los buenos momentos que el universo nos regala, gracias por estar ahí, nos vemos pronto. Un abrazo.
A VECES TIENES QUE CORTAR MADERA
Jacob estaba a punto de irse de la panadería cuando, al salir a la calle, un matrimonio se aproximó hasta él. Aunque estaban cerca uno de otro, sus cuerpos sugerían un abismo entre ellos.
La mujer comenzó.
-Mi marido y yo estamos casados muchos años, pero...
-¡Pero no importa lo que haga por ella, nunca es suficiente! -interrumpió el marido.
-Y lo que hace es bien poco -contraatacó la mujer.
Jacob pensó en la tranquila cena que Jonás y él tenían que compartir aquella noche.
-¿Le encanta ir a trabajar por la mañana? -preguntó Jacob al hombre.
-No -dijo él.
-¿Pero va? -volvió a preguntar Jacob.
-Claro que va -respondió la mujer.
-¿Por qué? -insistió Jacob.
-Porque si no trabajas, no comes -respondió el marido.
-El matrimonio es un banquete -dijo Jacob-, pero tienes que poner comida en la mesa.
-Así pues, ¿el matrimonio es como ir a trabajar?
-preguntó el hombre.
-No -dijo Jacob-. Lo único que digo es que los matrimonios no funcionan si no se trabajan.
-¿Y qué pasa con el romanticismo? -preguntó la mujer.
-Para darle combustible a la pasión, a veces tienes que cortar madera -respondió Jacob.
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Una luz para el despertar las conciencias, disfrutad los buenos momentos que el universo nos regala, gracias por estar ahí, nos vemos pronto. Un abrazo.
lunes, 13 de agosto de 2018
LA ESCALERA DE JACOB por "Noah Ben Shea"
LA PACIENCIA MERECE LA ESPERA
Una mujer que estaba embarazada llamó a Jacob un día cuando éste estaba llevando pan hasta la zona de venta de la panadería.
-Jacob, ¿qué voy a tener? ¿Un niño o una niña? -le preguntó mientras se frotaba la tripa.
Jacob dejó las hogazas riendo.
-De un profeta puedes conseguir predicciones. De un panadero puedes conseguir pan.
La mujer devolvió las risas.
-Bien, me estoy cansando de esperar.
-Creo que la lección que tienen que aprender los padres es acostumbrarse a esperar -dijo Jacob-. La paciencia merece la espera.
QUERER ES REZAR
Una joven de voz soñadora se le presentó a Jacob cuando llevaba un saco de harina hasta la amasadora.
-¿Puedo adorar a Dios a través del amor? -preguntó la mujer.
-El amor es una forma de culto -dijo Jacob-, pero no le des culto al amor.
-La oración es un modo de amar a Dios, ¿no?
-Amar a los demás es una forma de rezarle a Dios -dijo Jacob -. Y querer a los demás es la oración de Dios para nosotros.
**********
Gracias siempre por estar ahí, qué disfrutéis de los buenos momentos que el universo nos regala. Feliz verano y un abrazo. Hasta muy pronto.
Una mujer que estaba embarazada llamó a Jacob un día cuando éste estaba llevando pan hasta la zona de venta de la panadería.
-Jacob, ¿qué voy a tener? ¿Un niño o una niña? -le preguntó mientras se frotaba la tripa.
Jacob dejó las hogazas riendo.
-De un profeta puedes conseguir predicciones. De un panadero puedes conseguir pan.
La mujer devolvió las risas.
-Bien, me estoy cansando de esperar.
-Creo que la lección que tienen que aprender los padres es acostumbrarse a esperar -dijo Jacob-. La paciencia merece la espera.
QUERER ES REZAR
Una joven de voz soñadora se le presentó a Jacob cuando llevaba un saco de harina hasta la amasadora.
-¿Puedo adorar a Dios a través del amor? -preguntó la mujer.
-El amor es una forma de culto -dijo Jacob-, pero no le des culto al amor.
-La oración es un modo de amar a Dios, ¿no?
-Amar a los demás es una forma de rezarle a Dios -dijo Jacob -. Y querer a los demás es la oración de Dios para nosotros.
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Gracias siempre por estar ahí, qué disfrutéis de los buenos momentos que el universo nos regala. Feliz verano y un abrazo. Hasta muy pronto.
UNA ORACIÓN PARA LA SEMANA POR "Anthony de Mello"
Una ostra divisó una perla suelta que había caído en una grieta de una roca en el fondo del océano. Tras grandes esfuerzos, consiguió recobrar la perla y depositarla sobre una hoja que estaba justamente a su lado.
Sabía que los humanos buscaban perlas, y pensó: Esta perla les tentará, la tomarán y me dejarán a mí en paz".
Sin embargo, llegó por allí un pescador de perlas cuyos ojos estaban acostumbrados a buscar ostras, no perlas cuidadosamente depositadas sobre una hoja.
De modo que se apoderó de la ostra -la cual no contenía perla, por cierto- y dejó que la perla rodara hacia abajo y cayera de nuevo en la grieta de la roca.
Sabes exactamente dónde mirar.
Por eso no consigues encontrar a Dios.
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Muy buenas tardes, gracias por estar ahí y os deseo un feliz verano, un abrazo.
Sabía que los humanos buscaban perlas, y pensó: Esta perla les tentará, la tomarán y me dejarán a mí en paz".
Sin embargo, llegó por allí un pescador de perlas cuyos ojos estaban acostumbrados a buscar ostras, no perlas cuidadosamente depositadas sobre una hoja.
De modo que se apoderó de la ostra -la cual no contenía perla, por cierto- y dejó que la perla rodara hacia abajo y cayera de nuevo en la grieta de la roca.
Sabes exactamente dónde mirar.
Por eso no consigues encontrar a Dios.
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Muy buenas tardes, gracias por estar ahí y os deseo un feliz verano, un abrazo.
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